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Niña con trenzas y ropa tradicional de Asia Central colocando un diente de leche sobre el lomo de una oveja, con casas de barro y un albaricoquero al fondo

El diente viajero de Aylín

septiembre 2, 2026 0 comments Article Curiosidades

Había una vez, en un pueblecito de casas de barro y tejados planos, en algún lugar de Asia Central, una niña llamada Aylín que tenía un diente que no paraba de moverse. Lo empujaba con la lengua, lo movía con el dedo, y cada día bailaba un poquito más flojo dentro de su boca.

Niña con trenzas y ropa tradicional de Asia Central colocando un diente de leche sobre el lomo de una oveja, con casas de barro y un albaricoquero al fondo

—Abuela —dijo una tarde, sentada junto a ella bajo la sombra de un albaricoquero—, mi diente se va a caer. ¿Vendrá un ratoncito a buscarlo, como en los cuentos que me cuentas de otros países?

Su abuela sonrió y negó despacio con la cabeza.

—Aquí no esperamos a ningún ratoncito, pequeña. Aquí, cuando se cae un diente, hay que elegir un mensajero. Y tenemos tres para escoger.

Aylín abrió mucho los ojos.

—¿Tres?

—El primero es el cuervo —empezó su abuela—. Es el mensajero más antiguo. Cuando tu diente se caiga, lo lanzas con fuerza hacia el tejado y le hablas al cielo, diciendo: «Toma mi diente viejo y tráeme uno nuevo, fuerte como el pico de un cuervo». Dicen que, si tienes suerte, hasta te lo trae de oro.

—¿Y el segundo?

—El segundo es el perro de la familia. En vez de tirar el diente al tejado, se mezcla con su comida, y él se lo lleva corriendo bien lejos, tan rápido y tan fuerte como sus patas. Los niños dicen que así el diente nuevo crecerá con la misma fuerza que las patas de un perro que nunca se cansa de correr.

Aylín se quedó pensando, mirando a Rex, el perro de la casa, que dormía enroscado junto a la puerta sin sospechar nada de la misión que podría tocarle.

—¿Y el tercero, abuela? Dijiste que había tres.

—El tercero es el más especial de todos —dijo la abuela, bajando la voz como si fuera un secreto—. Se coloca el diente con mucho cuidado sobre el lomo de una oveja, y se la deja trotar libre por el campo. La oveja camina y camina, cada vez más lejos, llevándose el diente viejo a un lugar que nadie conoce… y se dice que, cuanto más lejos llegue la oveja, más fuerte y más bonito saldrá el diente nuevo.

Aylín se levantó de un salto, tan emocionada que casi se le cae el diente en ese mismo instante.

—¡Quiero el de la oveja! ¡Quiero que mi diente viaje lejísimos!

Su abuela se rió y le prometió que, en cuanto el diente cayera de verdad, irían juntas a buscar a Manuka, la oveja más rápida del rebaño familiar.

Pasaron tres días. Y una mañana, mientras Aylín mordía un trozo de pan recién hecho, sintió un pequeño «clic» y algo diminuto y blanco quedó entre sus dedos: ¡su diente por fin se había caído!

Corrió a buscar a su abuela, y juntas fueron hasta el corral, donde Manuka las esperaba masticando hierba tranquilamente. Con muchísimo cuidado, Aylín colocó el diente sobre su lomo lanudo y, entre risas, dio unas palmaditas para que echara a andar. La oveja trotó despacito al principio, luego más rápido, cada vez más lejos por el campo, hasta convertirse en un puntito blanco que se perdía entre las colinas.

—Ahora solo queda esperar —le dijo su abuela, dándole la mano.

Esa noche, mientras se cepillaba muy bien el hueco calentito donde antes vivía su diente, Aylín pensó que, viajara donde viajara ese diente pequeño, el nuevo que estaba a punto de crecer merecía llegar fuerte y sano a una boca bien cuidada, lista para recibirlo con una sonrisa enorme.

Y así, entre cuervos que vuelan al tejado, perros que corren sin cansarse y ovejas que caminan hasta donde nadie ha llegado, los niños de aquel rincón del mundo siguen despidiendo cada diente de leche… a su manera, la más bonita de todas: la suya.

¿Quieres celebrar en casa la caída de cada diente de leche con la misma ilusión que Aylín? En higienistaencasa.es encontrarás detalles como la puerta mágica del Ratoncito Pérez, un set decorativo de madera para convertir ese momento en un recuerdo precioso, que puedes recibir cómodamente en tu domicilio.

Inspirado en: https://ciudaddepiedra.wordpress.com/2021/05/04/el-ratoncito-perez-y-otros-enigmas-dentales-de-asia-central-y-mas-aca/

Tags: Asia Central, cuentos infantiles, diente de leche, Ratoncito Pérez, tradiciones dentales

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